jueves, 21 de junio de 2012

Ezra Pound

"No sentía la necesidad de hablar. No le gustaban las cosas formales, los salones de sociedad. Prefería hablar con los gondoleros, que le querían mucho. O con los animales. Le gustaban sobre todo los gatos. Pero no los quiso nunca dentro de casa. Salía él a la calle a darles de comer. Lo que más le gustaba era pasear o ir al cine. Salir de noche, no. No era un Hemingway".